23 de Abril de 2018

La vasectomía ya es reversible

La vasectomía ya es reversible
La vasectomía es un método de anticoncepción elegido por muchos hombres y que consiste en una sencilla operación o intervención quirúrgica que interrumpe el paso de los espermatozoides por un conducto muscular que impulsa el esperma hacia afuera, haciendo posible el embarazo. Con la interrupción del paso de los espermatozoides, la concepción no es posible y se evita, de esta manera, tener más hijos.
La técnica quirúrgica de la vasectomía no afecta al volumen seminal y tiene un proceso de postoperatorio confortable, con pocas molestias dolorosas en la mayoría de los casos. La intervención suele durar entre 20 y 30 minutos.
La vasovasostomía revierte la operación realizada en la vasectomía, uniendo de nuevo los conductos seccionados durante la vasectomía, con lo que se permite de nuevo el paso de los espermatozoides. Ello hace posible, de nuevo, el embarazo. Además, se trata de una intervención quirúrgica que no requiere ingreso hospitalario, sino que se realiza con anestesia local. Eso sí, la intervención, realizada por un urólogo, es más larga y puede llegar a durar 4 horas.
Se efectúa siguiendo determinados pasos que el médico deberá detallar a cada paciente. De forma general, son éstos:
Una vez realizada la vasovasostomía, para saber si la intervención ha tenido el éxito deseado, se suele efectuar una prueba de seminograma (análisis del semen) a los tres meses de la operación. Esta prueba indica las posibilidades que existen de volver a tener hijos después de la vasectomía reversible. La fertilidad tras este tipo de intervención se recupera en un período que va de los tres a los ocho meses. Aunque existe posibilidad de fracaso, aproximadamente el 80% de los pacientes logran recuperar los espermatozoides en el semen.

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